Presentándome

Todo lo que se pueda decir de mí está escrito en las entradas a continueación así que...
A DISFRUTARLAS, A COMENTAR Y ¡A COLOCARSE!

lunes, 25 de julio de 2011

Home Alone

    Colocarse con la hierba que otros están fumando puede resultar, a los ojos de otras personas, patético... Incluso puede que a tus propios ojos, pero cuando tienes quince años y tu vecino da una fiesta con gente de por encima de diecinueve años, todo a lo que aspiras es a, simplemente, poder estar allí.
    Miguel, bueno, en realidad nadie le llama así... Chimi iba a estar solo unos 10 días en casa, y que te inviten a un botellón allí... Es un gran hito. Con el pretexto de ver una película, todos estábamos en el sofá, y los vasos no paraban de vaciarse y volverse a llenar de cacique con coca-cola.
    El hecho era que me empecé a sentir mareada, no sé... Y tal vez salir a la calle un rato a que me diese el aire sería lo más sensato... La verdad, no podía entender cómo me sentía así, sólo me había tomado un par de copas... Cuando entré de nuevo a casa, me di cuenta del por qué. Todo se veía gris, y los chicos me llamaban desde el otro lado de la cortina de humo...
    Alegre como iba, seguí bebiendo. Nada malo podía pasar, ¿no? ¡Chimi estaba sólo en casa...! A la una me llamó
mi madre... Quería que en media hora estuviese en casa y le colgué. A partir de ese momento, perdí la noción del tiempo, del espacio, de todo... Esa noche se constituye a base de lagunas... Cuando miré el reloj de nuevo, eran las tres y media. Aproveché que otro chaval se estaba yendo para acercarme a mi casa, y yendo por la calle, me volvió a sonar el móvil. Champi no paraba de reírse, no había visto a nadie tan borracho nunca... Me costó horrores hacerle callar antes de coger el teléfono...
    -¿Sí...?
    -Hija, ¿dónde estás? - me entró el pánico, pregunta trampa...
    -Ehm... ¿dónde estás tú...?
    -En casa de Ana, está de cumpleaños, ¿te acuerdas?
    -Joder, mamá...
    -¿Qué pasa?
    -¿Te parece normal llamarme a las cuatro menos cuarto de la mañana para preguntarme dónde estoy?
    -Ay, lo siento, ¿estabas dormida?
    -¿Tú qué crees?
    -Bueno, bueno, te dejo entonces... Descansa, cielo
    -Adiós mamá...

    Colgué y Champi se empezó a descojonar, otra vez. Yo también me reí con ganas.

    Bueno... En cierto modo... no le había mentido, ¿no...?

No hay comentarios:

Publicar un comentario